
Tengo que ser sincera. Nunca me han llamado la atención las historias ficticias, ni menos de magos… ¡qué fome! Pero conozco de cerca de aquellos que les encantan , las aman y que realmente parecen tener a Harry Potter de copiloto. A mi hermana, por ejemplo, le encanta Harry Potter, entonces como tenía que hacer este trabajo, hablé con ella y, al igual que Fran Solar, le cargó el quinto libro. Pobre J.K Rowling, qué pena que sea un sentimiento colectivo que a muchos no les haya gustado ese libro. Sin embargo, mi hermana no es alguien apasionada por la tecnología, entonces cuando le comenté el trabajo de Fran Solar, lo primero que me dijo “¡ah, parece que ella es conocida!” Pero hablándole del Fan Fiction no sabía nada… le empecé a explicar en qué consistía esta narración de ficción hecha por fans, que va desde un libro hasta una serie de televisión, pasando por cualquier formato que cuente con un acérrimo fan dispuesto a hacer cualquier cosa por redimir, mejorar y/o desparramar aquel formato por la red. No hay que olvidar que los fans se mueven por amor y regalan un producto hecho con mucho cariño, que en algunas oportunidades parece tener ganancias bastante positivas para los productores. Pero shh, que esto quede entre nosotros, porque no pueden saber que aquel regalo hecho con tanto amor, muchas veces se puede transformar en un commodity para sus productores: Esto es como una sociedad secreta… si nos ponemos místicos como Harry Potter.
Poniéndome en los zapatos de Fran Solar, creo que no hay nada peor que esperar mucho por algo y poner todas mis expectativas en ello y que finalmente no se cumplan… y peor aún, me desilusione. Es por esto, que entiendo sus ganas por mejorar un libro que, según lo que me he dado cuenta, dejó mucho que desear en sus fanáticos. Pensar fusionar algo tan tradicional como un libro con Internet suena ridículo… pero no. “Los consumidores emplean las nuevas tecnologías mediáticas para involucrarse en el contenido de los viejos medios, y ven Internet como un vehículo para la resolución colectiva de problemas”, dice Henry Jenkins en su libro La Cultura de la Convergencia. Es aquí justamente donde entra la inteligencia colectiva, que el autor describe muy bien al comienzo de su libro. Una comunidad es conformada de manera natural, pero siempre hay un interés detrás de cada usuario que la integra. Un ejemplo de ello puede ser la gran comunidad que se ha formado entorno al fanfic. En fanfiction.net se puede encontrar un mundo que para mi, hasta entonces, era totalmente desconocido. Aquí se grafica casi tagencialmente lo que expresa el autor, que nadie sabe mucho sobre algún tema, sino que es necesario que todos seamos parte de un engranaje mayor, sin ser expertos en algo. En Fanfiction.net se puede ver que no todo el mundo escribe de Harry Potter, hay, como dijo Fran, ¡de todo! Hasta lo inimaginable… bueno, ahí está.
Es entonces, en medio de esta gran comunidad, que en una analogía hecha por la misma Fran parece un pajar… su aguja brillo tanto que fue encontrada por miles y millones de usuarios pertenecientes a esa comunidad que leyeron y se maravillaron con su obra. En un sentimiento de total aflicción sobre cómo mejorar ese gran error que había cometido Rowling con ese libro, la llevó a ser una estrella de fanfic, algo que jamás ella se habría imaginado, porque conoce perfectamente en qué consiste, en que es algo con lo que justamente no se puede lucrar, sino que solo se puede hacer un regalo y agasajar algo que ella ama. Conoció el odio, las amenazas y la envidia de gente que no podía entender el éxito que llegó a conseguir con esta obra. Según sus mismas palabras, ella cree que en ese momento de confabularon muchas cosas a su favor y que es algo tan inusual y que pasa tan poco como el cometa Halley, pero pasó y Fran supo perfectamente respetar los códigos del fanfic y no venderlo, ni romper ningún código de los que ella sabía por pertenecer hace tanto tiempo a esa comunidad.
Es así como en esta nueva cultura de la convergencia, tal como explica Jenkins, convergen los medios tradicionales con los nuevos medios, o sea J.K Rowling difícilmente habría pensado que a lo mejor ella misma terminaría inspirándose de su propia obra en Internet, pues resulta un misterio, y a lo mejor siempre lo va a ser, si ella leyó la obra de Francisca Solar, ya que tal como esta joven escritora expuso, hay elementos en el sexto libro iguales a lo que ella escribió, coincidencia o no, la literatura y los medios han tenido un cambio sin precedentes y aquello que pensamos que jamás se juntaría hoy todo converge, productores, fanáticos, regalos y commodities se mueven en esta nueva cultura que llegó para quedarse.
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