martes, 15 de noviembre de 2011

Productores y comunidades: el romance perfecto

Al igual que las otras personas que deciden participar en Fanfic, Francisca Solar decidió agarrar una de sus historias favoritas y a partir de ella crear su propia continuación de la novela de Harry Potter.

El público duro del que se habla hoy, es de aquellos para quienes las cosas que se hacen están dirigidas. Ya no llama la atención el lector, o la audiencia tradicional que abundaba anteriormente, ahora lo que importa son aquellas personas que de verdad están interesados en los productos, y que por eso mismo son el punto de inspiración. Las comunidades nacen de ahí, una buena idea que llegó a ciertas personas, estas se ven interesadas en lo que consumen y se van acumulando personas con los mismos intereses, que van a ir intercambiando ideas y ser una parte activa del producto. Las comunidades son participativas, donde encontraremos un público general, los fans y los conectores, y en su conjunto se logrará el éxito.

En el caso de Francisca, cuando ella decide escribir un Fanfic de Harry Potter, ella estaba inserta en estas comunidades, ya que admitió ser una gran fanática del libro y de la escritora, y al verse desilusionada con la quinta parte, se inspiró y decidió formar su propia versión de lo que vendría en la historia. Ella partió como todos, buscando en internet, metiéndose a páginas, mirando blogs. Todo donde pudiera conseguir información y motivación en cuanto a lo que estaba realizando. Porque hoy la audiencia ya no quiere ser pasiva, y así lo demostró la escritora que al verse decepcionada decidió ella misma ser parte de Harry Potter y crear su propio libro, que finalmente tuvo un muy buen recibimiento. Como menciona Jenkins, “Los fans constituyen el segundo más activo del público mediático, que se niega a aceptar sin más lo que le dan e insiste en su derecho a participación plena”. Las comunidades van a intentar proteger a toda costa el producto, y es por ello que a pesar de que Francisca sintió que la quinta parte de Harry Potter no era la mejor, pensó en lo que sería una mejor versión atrayendo así público propio.

Sin embargo, no porque haya escrito de esa saga tan famosa, todos lo tomaron con naturalidad. Las comunidades también están para juzgar y es así como a pesar de que se ganó seguidores, también provocó el odio en muchas personas que defienden el libro y que encuentran una falta de respeto lo que hizo. Y claro, nunca se va a tener a las personas 100% conformes, menos a las comunidades que son las que más participan en cuanto al producto que les interesa.

Por otro lado, la historia de Francisca y Harry Potter lleva a analizar el efecto que aparece en la Post Tv que habla de la inteligencia colectiva. Cuando comienza a escribir lo que sería el sexto tomo, cumple con la regla de que nadie sabe todos, pero todos saben un poco. O sea, se tiene información y se puede ir deduciendo de los otros libros, sin embargo, por muy fan y por muy integrado en una comunidad del niño mago que se esté, se sabe la absoluta verdad.

Cuando Francisca decide hacer esta historia ofrecida a través de internet, la geografía ya no importa y está dentro de estas formas de asociaciones voluntarias y temporales en lo que respecta a Harry Potter, y desde ahí, donde comparte con otros pares que tienen sus mismos intereses, donde existen comunidades de conocimiento del tema, es que ella publica su producto. Aparte que como dice Jenkins, “la red se ha convertido en un sitio para la participación del consumidor que incluye muchas formas no autorizadas e imprevistas de relación con el contenido mediático.” De esta forma es que Francisca se convirtió en una consumidora participativa, que al mismo tiempo le conviene a los productores ya que ellos “deben satisfacer las exigencias de participación de los consumidores, o correrán el riesgo de perder a los más activos y apasionados”, según cita Jenkins a Grant Mc Cracken.

“Esta revolución creativa ha culminado por el momento en la red. La creación es mucho más divertida y significativa si podemos compartirla con otros”, menciona Jenkis. Por ello, no hay que dejar de lado que en el Fanfic podemos encontrar la vanidad al querer ser leídos por los otros, el voyerismo al leer a los demás y el capital emocional que le pone cada persona que crea una historia a partir de otra que le generó ciertos sentimientos.

Por ende, cuando la periodista decidió formar parte de la comunidad de Harry Potter y vio que el quinto libro no era tan bueno, en vez de darle la espalda y producto de su fanatismo, decidió ser una audiencia participativa y tratar de lograr o rescatar lo que sería una buena idea para mejorar el libro –y como ella señala, tiene partes idénticas al original- por lo que se podría pensar que su trabajo estuvo perfectamente logrado. Fue una consumidora activa y comprometida con la causa, que también con la ayuda de las otras personas que comentaban el libro y que luego le criticaron o avalaron el de ella, sin importar la región donde se vive, se crearon comunidades de conocimiento donde se logró una mejor participación de mentes creativas, para generar así un buen producto final como lo fue su Fanfic.

Michelle Bouey.

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