
Escogería el modelo desparramable, la forma en que se compartirá la información en la web. Como expone Henry Jenkins en su libro “If it doesn’t spread, it’s dead”, ésta es una manera de participación, donde los usuarios son agentes activos. Que rompe el paradigma de ver a los usuarios solo como receptores y emisores de contenido. En esa etapa se olvida algo y es el valor agregado que le puede entregar cada uno de ellos a ese contenido, antes de compartirlo.
Lo que posee el modelo desparramable y que no tiene el viral es la interacción existente por parte de los usuarios. Los productores de contenido viral piensan que los consumidores participan al compartir o linkear el contenido, sin embargo éste se mantiene siempre igual y la idea original no cambia. En un contenido viral puede existir emisión y recepción. Aunque cuando hablamos de emisión, no nos podemos referir a una participación muy grande, es más bien limitada.
A pesar de esto, existen ciertos riesgos que un productor post TV debe tomar antes de generar un contenido desparramable. Muchas veces la idea original cambia totalmente, desvirtuando su objetivo y perdiendo el sentido que quería entregarle en un comienzo. No obstante y tal como señala Jenkins, al trabajar con este modelo, los seguidores o usuarios, pueden darle un capital emocional al trabajo. Además de sentirse parte del resultado y por esta razón difunden el contenido con mayor compromiso ante su comunidad. Si esto llega a ocurrir con un nicho importante, la masificación del contenido puede crecer de cien a mil y de mil a millones de usuarios en la web, ya que ellos pueden continuar creando contenido a partir de uno inicial.
En la web, el dinero muchas veces no pesa tanto como el status o el prestigio. La motivación que tiene crear contenido a partir de algo inicial y que muchas veces es corporativo, se convierte en algo más significativo que solo ser el “puente” entre una información y su comunidad. El usuario es el medio para que una idea se difunda más y más, atravesando las barreras de cada comunidad.
Qué es lo que van a desparramar y cómo lo van hacer es una pregunta importante, ya que como explique antes, es un gran riesgo y muchas veces mi mensaje original se puede desvirtuar en el camino.
Voy a tomar como ejemplo un programa de fútbol que, a través de este modelo, llevaría a los fanáticos a cambiar la historia. Sacaría los malos momentos del deporte más popular a nivel nacional. Entregándole la oportunidad, a los usuarios de gritar con los goles que no pudo concretar la roja. A través de las redes sociales, la página web, los comerciales y en el mismo programa se publicitará un concurso donde los seguidores tendrán que ocupar la creatividad para cambiar una jugada histórica del fútbol chileno: el recordado penal de Carlos Caszely en el mundial del 82´.A través de nuestra página web subiremos el archivo con 15 segundos. Ellos podrán usar toda su imaginacion para cambiar esta jugada. No hay reglas, ellos las ponen. Pudiendo subir su obra a la página web donde automáticamente comparten el archivo a través de su comunidad en Facebook. El premio a la mejor idea será prestigio y status, ya que su nombre y obra aparecerán en televisión.
En este caso estaríamos usando un contenido popular y abierto, para que los fanáticos puedan co-producir y difundir este elemento con su valor agregado. De esta forma generaríamos algo desparramable, ya que si no y tal como señala Jenkins, está muerto.
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